Menorca was wild

Pues si, lo fue y lo viví!

Estos últimos días he decidido ir de paseo campestre por la tarde y he llegado a la conclusión de que Menorca was wild!

Y yo lo viví! ayer sin ir más lejos decidí ir a Favàritx, uno de mis territorios preferidos para ir a pasear o de excursión…. está muy cerca de Maó, a 5 minutos en coche desde el puerto.

En nada te plantas un paisaje casi lunar con un faro espectacular de color blanco y negro, como son los faros aquí, alto, no! altísimo! y que en verano tiene el acceso restringido, debes aparcar en un parking que hay a la entrada del cabo, porque Favàritx es un cabo, y caminar por la carretera para acercarte a sus calas o al faro.

La verdad que habiendo ido tantas veces en coche a darme uno de mis chapuzones relámpago me costaba un poco la idea…. pero mira tu! que le encontré la gracia, aparqué en un parking casi vacío y desde allí fui hasta cala’n Tortuga disfrutando del paisaje, cosa que en coche me perdía.

30 minutos hasta la playa y 30 para volver a buen ritmo… para los turistas, teniendo en cuenta que muchos ven ese paraíso por primera vez debe ser un placer, a nosotros los locals…. nos cuesta, pero hay que proteger, las cosas como sean, los parkings descontrolados se estaban multiplicando y la cosa se ponía peliaguda.

Al llegar fue cuando decidí que Menorca was wild! y que yo lo había vivido… por qué? pues porque no pude evitar recordar como desde que tuve coche, y como yo muchos, íbamos hasta allí por caminos de cabras, como si del Camel Trophy se tratara, aparcábamos entre los matorrales en parkings que no eran tal cosa, en terraplenes de esos que abrías la puerta del coche y todo caía como cuando abres la puerta de la cápsula espacial y sale el aire y las cosas a toda pastilla hacia el espacio.

Pero en el espacio sales despedido de la nave y flotas, allí caías al suelo por culpa de la gravedad y tu acompañante encima con los bocatas y los trastos, si tenías suerte y no caías al suelo con todos los trastos igual te enfrentabas a un salto de 40cm porque el coche estaba de lado.

Después caminabas por un camino de cabras en abarcas, sin unas sandalias super pro de trekking macanudas, llegabas a la playa te despelotabas y a nadar.

Por eso, Menorca was wild! en Cavalleria, donde estuve el otro día con mi super bici de broma, que aunque de broma es mucho mejor que la que tenía mi amigo Toni… que más que una bici era un trozo de hierro de esos que venden en supers tipo Alcampo o similar, y que están junto a otras del mismo calibre, en un pasillo al azar y que siempre te preguntas… Quién compra una bici en Alcampo si no es para un niño? pues él! la bici que aún debe estar viva seguro, era tremenda, aunque le sirvió para hacer descensos vertiginosos por la comuna de Bunyola…jajaja… Yo creo que la regalaban con dos botes de Nocilla!

Pues eso, Cavalleria… hace unos años, llegabas a la playa por un camino de cabras y aparcabas igual, como podías y bajabas a la playa sin pasarela de madera ni puñetas, cuando ibas a por el coche era una masa de polvo que los otros coches y motos le habían ido echando encima… pero era molón! llevar el coche con polvo en nuestra adolescencia quería decir que te movías, simbolo de exploración!

Ahora, llegas al faro sin abrir y cerrar barreras, antes tenías que calcular al milímetro cuando llegabas a la barrera para que fuera el coche que venia de frente quien abriera y cerrara… había que desarrollar una técnica muy especializada sólo apta para locals : Pasabas, te mirabas al turista al que habías llevado a tu terreno y que había abierto la barrera y retóricamente le decías : Tancarás, eh!

Pues si, ahora vas del tirón, está igual de precioso la verdad y creo que hacía falta hacer estas cosas que están consiguiendo la recuperación de las dunas y su flora además de otras cosas. Recuerdo la playa de sa Mesquida, cuando tenía 12 años había cactus y plantas por ahí… después del desmadre de los parkings playeros se quedó sin esos bonitos cactus y flores, ahora y desde que han controlado el parking hay vegetación.

Pero es que cuando Menorca was wild! íbamos con Manolo de acampada los findes a sitios como Trebalúger en es Migjorn o el Pilar cargados como acémilos, allí nos pasábamos el finde mirando el tiempo pasar entre vinito y vinito admirando la majestuosa naturaleza…. las dunas también eran lo que eran, pero hace dos años volví a Trebalúger, tras varios sin ir y la sorpresa fue espectacular, las dunas parecían la selva! que pasada! Y todo gracias a las medidas de protección que se han ido tomando!

Menorca sigue siendo salvaje pero la verdad es que miro con nostalgia esos días salvajes en que explorábamos todo, en que con las bicis hacíamos nuestras primeras excursiones en las que teníamos que tirarlas al otro lado de un matorral para poder seguir, sin caminos, sin señales, sin parkings ordenados y señalizados… jeje…era demasiado!

Ahora, la verdad es que viene mucha gente a visitarnos y el salvajismo de la isla la hace tremendamente especial al menos para mi, ayer, estar en cala’n Tortuga mirando las olas golpear la playa, dejándola lisa de nuevo tras la vorágine del verano y las pisadas de los turistas, me impresiona.. aquí no ha pasado nada piensa ella! Ahora esto vuelve a ser mío!

En fin! Feliz semana!

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